H ACE algún tiempo que conocí a Agustín Ruiz Robledo y, desde
H entonces, puedo decir con verdad que no ha dejado de sorprenderme gratamente. Granadino fino y ejerciente, además de ilustrado y hombre de bien, Agustín hace compatibles sus tareas en el Parlamento Andaluz con participaciones periódicas en la prensa regional, donde analiza con rigor y sorprendente lucidez, temas de rabiosa actualidad.
He de confesar que siempre me ha llamado la atención el hecho de que hombres y mujeres con sobrada acreditación intelectual se refugien en el estudio y la reflexión de su especialidad profesional, publicando textos e impartiendo clases, alejados del mundanal ruido, mientras la realidad social y política condiciona fuertemente nuestras vidas cotidianas. No es éste, precisamente, el caso de Agustín Ruiz Robledo; por el contrario, este joven y maduro profesor universitario de Derecho constitucional se inscribe plenamente en la órbita de aquellos ciudadanos que, haciendo suya la filosofía republicana, participan, desde el conocimiento y el estudio, en la crítica reflexiva de cuantos acontecimientos suceden a diario en el mundo que nos ha tocado vivir; un mundo preñado de ortos y ocasos, de conflictos sociales y políticos, en los que su mirada atenta y objetiva siempre nos ilumina y enseña.
De otra parte, no es Agustín Ruiz Robledo hombre de dobleces conceptuales, sino de transparencias y verdades; circunstancia ésta que, a no dudar, agradecen sus lectores. Y es que, en los tiempos que corren, resulta demasiado frecuente encontrar voces que se aquilatan según la orientación del viento, haciendo manifiesta dejación del camino recto, de la honestidad intelectual y de las convicciones propias, para apuntarse a lo que yo llamo la democracia instantánea, que consiste en decir lo que la mayoría quiere escuchar, por eso del discurso único y las verdades de coyuntura. Por el contrario, Ruiz Robledo, desde una prosa orteguiana, con acento andaluz, nos aproxima a los temas más complejos con la mirada serena de quien dice lo que piensa, y eso se le nota y agradece.
Sólo me queda, querido lector, hacerte una recomendación interesada: este libro que tienes entre las manos no es un libro más de artículos más o menos afortunados, sino la crónica acertada de asuntos de enjundia, de esos que suelen depender de quienes nos gobiernan, pero que nos afectan a cuantos circulamos por la vida desde la muy noble condición de ciudadanos responsables. Por ello, léelo despacio, recréate en él y recomiéndaselo a tus amigos, ya que no hay cosa mejor que la lectura de cuanto importa a la sociedad civil, porque en la medida que seamos hombres y mujeres bien formados seremos más libres; y ya sabéis que la libertad no es un regalo, sino la tarea diaria de cuantos, como Agustín Ruiz Robledo, se empeñan en ella.
RAFAEL ESCUREDO
El síndrome de Fabrizio
PRÓLOGO, por Rafael Escuredo .
NOTA PREVIA .
AGRADECIMIENTOS .
El Síndrome de Fabrizio .
Libertad para los farmacéuticos .
Caja Sur no es lo que parece .
Traficantes de olivos .
El estado de alarma suave .
Daños colaterales .
Arqueología jurídica .
La hora de la reforma municipal .
Baza, como síntoma .
Desobediencia institucional .
Adiós a la colegiación obligatoria de los funcionarios .
Andalucía, número uno en funcionarios .
El traje jurídico de Andalucía .
El reparto de competencias en los juzgados de Marbella .
Sobre la elaboración de las leyes .
La comarca en Andalucía .
La capitalidad andaluza: Una polémica no tan inútil .
Los límites al poder de gasto municipal .
La jubilación de las Diputaciones .
Doctorados políticos .
Cajas y poder político .
Lúgubre conflicto de competencias .
Revolución en Andalucía .
Política lingüística: Habla bien, habla andaluz .
La política como negocio .
Presiones sobre la prensa .
Los extranjeros y la función pública .
Atajos legislativos .
Nobleza obliga .
El reloj constitucional .
El control judicial de las promesas electorales .
Oposiciones discriminatorias .
"Carmen" en Barcelona .
Nuevas técnicas electorales .
La cultura del enchufe .
Sierra Nevada por montera .
Manifestaciones imaginativas .
El indulto, un fósil jurídico con buena salud .
El cuadrilátero parlamentario .
Apunte jurídico sobre la Alhambra .
La igualdad sanitaria .
La sopa de la financiación autonómica .
Repostería parlamentaria .
El Estatuto difuso .
Justicia sin imágenes .
Quebec, capital Barcelona .
Amnesia poselectoral .
Autonomía, ¡cuántos disparates se cometen en tu nombre! .
Teoría y práctica parlamentaria .
A vueltas con la reforma electoral .
Delicioso divertimento .
Kant, la Constitución y el visitador político .
La imagen del Parlamento .
¿Temor a la reforma? .
Sobre autorizaciones .
Crónica romántica de las elecciones chilenas .
Contra la inmunidad parlamentaria .